
Peter Cole (Traducción de Aurelio Major)
Poesía de la Cábala
Vaso Roto
416 páginas
En el lenguaje de la mística judía existe una expresión que describe la fuerza creadora que anima el mundo como un soplo o un aliento que mana de una boca que no tiene causa: el ruaj elohim. Como imagen me resulta más sugerente que la de una explosión en cuya onda expansiva estamos inmersos. Incluso aunque el rabino cordobés Maimónides nos advirtiese en su Guía de los perplejos (c. 1190) que cualquier atribución humana que impusiésemos a la divinidad era solo un recurso para volverla accesible al limitado entendimiento humano, al construir la metáfora del ruaj elohim los cabalistas deslizaron la posibilidad de una intención incognoscible en la dirección del mundo. A menudo, me gusta pensar que ese estremecimiento que no cesa es la causa de ciertas agitaciones imprevistas, y agradables, como la traducción al español de un libro como Poesía de la Cábala.
Definir esta obra de Peter Cole, a partir de su subtítulo, como una antología de poemas místicos de la tradición judía sería hacerla de menos. Desde luego, la labor de compilación de estos fragmentos de expresión literaria de la mística hebrea es por sí misma notable. No solo por cuanto la selección permite conformarse una idea del recorrido que la poética de la espiritualidad judía ha trazado desde sus manifestaciones tempranas hasta el más contemporáneo «misticismo secular», también porque ciertas piezas, como los himnos sabetaístas —muchos de ellos escritos originalmente en judeoespañol—, son descubiertas a los oídos del público general por primera vez en siglos. Y, con todo, el valor de este libro no puede explicarse sin el esfuerzo de contextualización y desentrañamiento de los versos que presenta. La Cábala es una disciplina altamente codificada, que oculta su mensaje a través de velos léxicos y simbólicos a los que el autor estadounidense dedica un aparato crítico tan intimidatorio como estimulante.
Más complicado todavía que mapear la compleja red de metáforas y referencias resulta tratar de reproducir con precisión, en un idioma distinto al original (hebreo, árabe, judeoespañol…), la musicalidad de estos himnos. Para quienes los compusieron, la forma de cantilar los versos era una cuestión fundamental: el sonido es una de las llaves para acceder a la experiencia de la divinidad. Y en este sentido destaca en la edición española la labor de Aurelio Major, cuyas versiones, recitadas en voz alta y con kavaná, conmueven al lector de una manera para la que resulta complejo encontrar palabras que traigan de vuelta esa emoción.
Más allá del gozo intelectual y espiritual que propone Poesía de la Cábala, en el contexto de recepción español el trabajo de Peter Cole posee el interés particular de atestiguar la relevancia de rabinos nacidos en Gerona y Zaragoza, en Segovia y en León, en el desarrollo de la mística judía. El autor estadounidense dedica un capítulo específico a la producción de literatura cabalística en España, en el que explica, entre otras cosas, el valor contracultural de las ideas que emergieron del ambiente cabalístico de Gerona. El texto fundacional de esta tradición, el Séfer haBahir, llegó a finales del siglo xii desde el sur de Francia a la ciudad catalana «donde se estaba produciendo otra suerte de renacimiento judío». A orillas del Mediterráneo, figuras como Najmánides, «que no tenían más que relaciones antagónicas con los altos estamentos», hicieron florecer una «contrapoética».
El volumen esboza también otra de las figuras más interesantes de la historia judía española, Abraham Abulafia. La obra de este sabio nacido en Zaragoza representa «una escuela de pensamiento señaladamente distinta y a menudo sorprendente». Cole nos asoma a ella a partir de fragmentos seleccionados de El libro del signo (c. 1285) que sirven como ejemplo extremado de ciertos procesos creativos de la literatura cabalística: «la necesidad de perturbar y reorganizar sistemáticamente los sentidos evidentes del texto por medio de permutaciones numerológicas, entre otras, a fin de abrirnos paso hasta el plano esotérico y visionario del entendimiento. Sus lecturas radicales y contrapuntísticas disuelven el texto tal como lo conocemos y no solo desplazan el foco de la superficie narrativa al campo asociativo de las imágenes, sino a la arquitectura de las palabras mismas y al juego dinámico de sus letras». Procesos textuales que apreciamos en poetas tan significados de la contemporaneidad como Rimbaud, Celan, Borges…
Ese impacto de la poética del esoterismo hebraico en la tradición literaria así como el caudal de reflexión en torno a la palabra escrita y escuchada que nos propone Poesía de la Cábala lo convierten en un tesoro —como tantas veces sucede en la literatura esotérica— a la vista de todos, pero oculto por el ruido y la vorágine y la prisa que azota las librerías.