«Mi corazón se inclina siempre por lo enrarecido,
inexplicable y misterioso»


Nació en la Ciudad de México en 1988 y estudió Letras Clásicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su primera novela, Anticitera, artefacto dentado fue publicada en 2019 por el Fondo Editorial Tierra Adentro. Ha sido becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas (2016) y el programa Jóvenes Creadores del FONCA (2014, 2017 y 2021). Actualmente colabora en diversas revistas con ensayos, cuentos, y quejas, además de hacerle a la traducción literaria. En 2021, fue incluida en la selección de la revista Granta Los mejores narradores jóvenes en español 2. 


¿Cuándo y por qué empezaste a escribir?

Empecé a escribir `en serio´ cuando tenía 24 años y estaba en medio de la investigación para mi tesis de licenciatura. Me urgía alguna forma de escapar de las notas de pie de página, los textos académicos y la justificación de cada palabra, así que la ficción fue el rescate a mi cordura y una forma de libertad. Por esas épocas reuní unas pocas páginas y con ellas pedí una beca más por disciplina que porque creyera que la obtendría. Cuando sí sucedió pensé que a lo mejor esto de la escritura podía llevarme a algún lado y seguí haciéndolo desde entonces.

¿Cuáles son tus preocupaciones temáticas?

Escribo sobre temas y objetos que me atraen desde lugares inexplicables, muchas veces es pura intuición. Me gusta explorar desde varios ángulos un tema, ensayar desde la ficción y no ficción las cosas que me causan dudas o emociones dolorosas. Me encanta sentir esa adrenalina que viene con el descubrimiento de un objeto hipnótico, que no me puedo quitar de la cabeza.

¿Cuáles son los autores de cabecera: quiénes te influyeron más en tus comienzos?

No estoy segura de quiénes son mis influencias, pero sí sé que Italo Calvino hizo mucho por mis lecturas de juventud, y que me he maravillado entre las páginas de Alessandro Baricco, Kurt Vonnegut y Goran Petrovic desde hace muchos años. Supongo que leer una cantidad ingente de policiacas y de fantasía cuando era adolescente debe haber influido también de alguna manera.

Como autora de narrativa, ¿qué innovaciones encuentras en los libros editados en los últimos años: qué tendencias te interesan más?

Una marcada tendencia hacia el testimonio como punto de partida por un lado, y, por otro, la revalorización (o valoración) de géneros que antes eran considerados poco literarios, como el terror o la ciencia ficción. En lo personal me interesan ambas cosas, aunque mi corazón se inclina siempre por lo enrarecido, inexplicable y misterioso.

¿En qué época y país te hubiera gustado ser escritora? 

Como sucede que soy mujer, no se me ocurre un mejor momento que ahora para ser escritora, en cuanto al espacio de posibilidad para escribir y ser. Lo que sí es que el mercado del libro es un exceso y con frecuencia me irrita entre velocidad, sobreproducción y marketing. Más que otra época, me gustaría haber sido escritora en otra dimensión, en la que la igualdad de condiciones (o al menos la mejoría de éstas) se mezclara con un mundo no capitalista.

Si tienes algún proyecto entre manos, ¿podrías hacer un avance de lo que estás escribiendo?

En algunos meses publicaré un libro que usa como excusa el Arte de amar de Ovidio para hablar del amor y las relaciones en nuestra época. Tengo una segunda novela también en camino, Mar de piedra, sobre un mundo metafórico de estatuas de desaparecixs, la búsqueda de una chica, y las complicaciones del destino. Unas páginas fueron publicadas por la Revista Granta como parte del número Los mejores 25 narradores jóvenes en español.

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