Del análisis anterior del libro, en sus aspectos náuticos, se pueden extraer las siguientes conclusiones:

  1. El autor, al no tener en cuenta el factor monzón en el Índico, falseó desde el principio todos los datos del problema.
  2. El autor consideró normal el paso por el cabo de Buena Esperanza sin ninguna dificultad, a pesar de que dicho paso se llevó a cabo en el invierno austral.
  3. El señor Menzies admite como posible un recorrido por el río Orinoco, en la Venezuela actual, hacia la costa del actual Brasil, para navegar hacia el sur, cuando es sabido que esto es inviable debido a las condiciones meteorológicas e hidrográficas del área.
  4. El autor admite que para obtener la latitud en el hemisferio sur es necesario localizar una estrella colocándose debajo de ella, cuando lo que se pretende es obtener la declinación de la estrella para calcular la latitud. Esta declinación se puede calcular en el hemisferio norte, en lugares donde la estrella sea visible, lo que para el caso de Canopus cualquier puerto del sur de China serviría.
  5. El autor adapta las cartas de la época a sus conveniencias, intentando intencionalmente engañar al lector.
  6. El autor describe viajes imaginarios, de duración inadecuada para el camino recorrido.
  7. El autor admite que el rigor de la carta de Piri Reis se debe a las observaciones chinas; cuando la costa este de América del Sur fue recorrida, aún no se sabía determinar la latitud, ya que no se había «localizado» a Canopus. Además, fue la armada de Hong Bao la que ubicó a Canopus, por lo que la armada de Zhou Man que recorrió posteriormente todo el Pacífico, bordeando la costa oeste de América del Sur, ¡no estaba habilitada para determinar las latitudes en el hemisferio sur!
  8. El autor dice que los barcos de Yang Quing determinaron longitudes mediante el eclipse total de la Luna, cuando durante la navegación de esta flota por el Índico el único eclipse que tuvo lugar no fue visible en el área. Además, parece muy extraño que sólo una armada, que salió de China antes que las demás, estuviese habilitada para determinar longitudes. Me parece que el secreto sólo se justificaría si las siguientes armadas pertenecieran a potencias diferentes.
  9. El señor Menzies ha engañado al menos en una transcripción, tratando de convencer por este medio al lector de la veracidad de su punto de vista.

Mediante este análisis he intentado verificar que el libro no merece credibilidad en el aspecto náutico, ya que las conjeturas en que se basa están equivocadas.

Siendo este análisis una evaluación de las aptitudes náuticas del autor, que él mismo usa para dar credibilidad al libro, podemos concluir que sus deducciones en las demás áreas del conocimiento tendrán por lo menos una credibilidad idéntica o menor, motivo por el que la obra carecería de validez científica. En estas condiciones, creo que la gran civilización china merecía un mejor trato, especialmente debido al hecho de que el año que viene se conmemoran los seiscientos años del primer viaje de Cheng Ho.[xxxvii]

Academia de Marinha

Imagen 1. Viajes chinos entre el 3 de marzo de 1421 y octubre de 1423, según Gavin Manzies

Imagen 2. Viaje de Yang Quing (febrero 1421-septiembre 1422)

Imagen 3. El mar en Calcuta y Pandarané. Mayo, 1999

Imagen 4. Nuestra Señora de la Piedad, 1610 (regresando de la India). Treinta y tres días (Viagens do Reino para a India, vol. II, pp. 39-59). Goa, 19 de enero-Lisboa, 13 de agosto

Imagen 5. El «ajuste» del mapa de Kangnido

Imagen 6. Eclipses de luna entre 1421 y 1422

Imagen 7. Portulano Laurenziano Gaudiano

Imagen 8. Fragmento del mapa de Piri Reis

Imagen 9

[i] Gavin Menzies, 1421, the Year China Discovered the World, Londres, Bantam Press, 2002. Será esta edición la que voy a comentar. Se note que la editorial, la Bantam Press, es la misma que editó el libro cuyo título es El Código Da Vinci, obra también muy polémica y sensacionalista.

[ii] El texto original es el siguiente: «[…] an invaluable insight into the winds, currents and navigational problems the Chinese admirals had encountered. Without that experience I could never have followed the exclusive trail of evidence across the globe that revealed the incredible journeys made by the great Chinese treasure fleets».

[iii] El texto original es el siguiente: «If I was able to state with confidence the course a Chinese fleet had taken, it was because the surviving maps and charts and my own knowledge of the winds, currents and sea conditions they faced told me the route as surely as if there had been a written record of it».

[iv] Véase por ejemplo mis obras: The Stellar Compass and the Kamal. An Interpretation of its Practical Use, Lisboa, Academia de Marinha, 2003; East and West Encounter at Sea, Lisboa, Academia de Marinha, 2002; As Técnicas Náuticas Prégâmicas no Índico, Lisboa, Academia de Marinha, 2004; A Náutica a Hidrografia, e a Meteorologia na Ars Nautica de Fernando Oliveira, Lisboa, Academia de Marinha, 2003.

[v] El autor considera que los exploradores portugueses realizaron sus hazañas «On the shoulders of giants». Éste es el título del décimo octavo capítulo y un concepto que se repetirá a lo largo de todo el texto.

[vi] Veáse en las pp. 74 y 75 las consideraciones del autor sobre la composición de las flotas.

[vii] Cf. op. cit., pp. 61 y 62. El autor afirma: «The Chinese could not determine their position south of the Equator, where Polaris was invisible. It was a problem that had to be solved. A star or stars in the southern hemisphere that could fulfill the function of Polaris in the northern had to be identified before Zhu Di’s dream of charting the whole world could be realized».

[viii] Cf. op. cit., p. 62.

[ix] Cf. op. cit., p. 64. El autor afirma: «Although a lug-sail is also quite efficient when sailing into the wind, the combination of the hull shape and sail design meant that the Chinese monsters were crab-like and inefficient when attempting to do so. They had to wear rather than tack, and for all practical purposes were constrained to sail before the wind- a severe limitation when outside the monsoon belt of the Indian Ocean and South China Sea. It was to be one of the crucial factors when it came to tracking the course of the Chinese fleets during the great voyages of 1421 to 1423».

[x] Seguí de cerca no sólo el texto, sino también el sitio de Internet donde el autor presenta todo el viaje en animación gráfica.Cf. <http://www.1421.tv/pages/content/index.asp?PageID=71>.

[xi] Es interesante destacar desde un principio la falta de cuidado con que el autor presenta todas sus tesis, siendo la fecha de salida de la armada de Cheng Ho un ejemplo de dicha actitud, que se prolonga a lo largo de todo el libro. Las fechas de las salidas de las flotas de Cheng Ho están documentadas y fueron estudiadas en profundidad por J. J. L. Duyvendack («The true dates of the Chineses Maritime expeditions in the early fifteenth century», in T’oung Pao, vol. xxxiv (1938), pp. 341-412). JVG Mills, en la introducción al trabajo de Ma Huan, Ying-Yai Sheng-Lan, The Global Survey of the Ocean Shores [1433] (Cambridge, University Press, 1970), se basa en el trabajo de Duyvendack al resumir los siete viajes. Para cada viaje el Emperador promulgaba una orden escrita para que se diera inicio a la preparación de la expedición. Esta orden, similar a las órdenes de operaciones modernas, precedía en muchos meses a la fecha de la salida. Según los resúmenes de los viajes hechos por Mills, las salidas fueron invariablemente en enero o en el mes siguiente, lo que era imprescindible para el éxito de la misma, ya que este periodo correspondía al inicio del monzón del nordeste. Sin embargo, Menzies, basándose en el decreto u orden del emperador para el sexto viaje con fecha del 3 de marzo (cf., The Overall Survey of the Ocean Shores, página 14), ¡la adopta inmediatamente como fecha de la salida!

[xii] Cf. <http://www.1421.tv/pages/content/index.asp?PageID=7> (maps).

[xiii] Me basé también en el sitio web mencionado anteriormente.

[xiv] Uno de los problemas con los que se enfrentaban los historiadores de la náutica, era el hecho de que Vasco da Gama permaneciese anclado con sus navíos en las proximidades de Calcuta, de fines de mayo a mediados de septiembre durante el período del monzón del sudoeste. Se verificó, a través de un estudio en la zona, que esto sí era posible en Pandarane, un pequeño fondeadero a unas quince millas al norte de Calcuta, que estaba protegido por un banco de lodo. Cf. José Manuel Garcia, coord., Gomes Pedrosa, José Manuel Malhão Pereira, A Viagtem de Vasco da Gama à Índia, 1497, 1499, Lisboa, Academia de Marinha, 1999. Ver ainda, José Manuel Malhão Pereira, Vasco da Gama na Costa Indiana, Lisboa, Academia de Marinha, 1999.

[xv] Cf. op. cit., p. 96. El texto es: «It is entirely feasible that the treasure fleets did reach the cape of Good Hope where they have been swept [el subrayado es mío] by the wind and current around the Cape and up the west coast of Africa […]».

[xvi] Las cartas fueron extraídas del sitio web de la Vendée Globe, regata alrededor del mundo sin escala y sin asistencia, en la que participan veleros modernos de unos 18 metros de eslora. Cf. <http://www.vendeeglobe.org/>.

[xvii] La carta que se presenta en este grabado es la carta original, de la cual Menzies extrajo parte, como se ve por el grabado del libro, presentada en la fig. 5.

[xviii] Cf. Africa Pilot, vol. i, London, Hydrographic Department, Admiralty, 1953, p. 44. Cabe señalar también que la corriente de Senegal, en sentido norte, indicada en el grabado que extraje del libro (fig. 5 de este trabajo), no existe según el Africa Pilot y todos los derroteros del área. Una vez más, el autor adapta la situación a sus conveniencias.

[xix] De hecho, ésta era la distancia polar de la Polar en 1421.

[xx] El texto original es el siguiente: «When viewed from the North Pole it is directly above the observer at 90º altitude or 90º latitude; at the equator it sits on the horizon at 0º altitude or 0º latitude». Cf. op. cit., p. 61.

[xxi] «Early on the first morning of the voyage, 5 March 1421, the helmsmen kept the Pole Star, Polaris, dead astern, while the navigators measured the star’s altitude with their sextants» (Op. cit., p. 59).

[xxii] De hecho, el autor dice en la página anterior: «Until they found another guiding star in the southern hemisphere to fulfill the same purpose as Polaris in the north, they were sailing into the unknown». Y más adelante, afirma que era necesario buscar una solución que pasaría por localizar una estrella. Según esto, «To locate one, they would have to sail far into the icy waters of the deep south. This was to be one of the most important aims of the expedition». Cf. op. cit., pp. 88 y 89.

[xxiii] La determinación de la declinación de cualquier astro era una operación conocida por siglos, bastando determinar la altura sobre el horizonte durante su paso meridiano en un lugar de latitud conocida. Como Canopus se puede observar desde el sur de China, tal operación no necesitaba siquiera que se navegara hacia el hemisferio sur. Véanse, por ejemplo, y de acuerdo con Fontoura da Costa y otros, las operaciones llevadas a cabo en Cochin, cerca de 1507, por Juan de Lisboa y Pero Anes, para determinar los elementos necesarios para la utilización de la Cruz del Sur como un medio para la latitud por estrellas en el hemisferio sur una vez que la Polar dejaba de ser visible. Les bastó hacer observaciones en Cochim, a 10º norte, sin necesidad de quedarse debajo de sus estrellas, para lo que tendrían que realizar un largo viaje por los mares helados del sur profundo. CF, A. Fontoura da Costa, Marinharía dos Descubrimientos, Lisboa, Edições Culturais da Marinha, 1983, pp. 118-143.

[xxiv] El texto, en su totalidad, es el siguiente: «The Chinese had already established the position of Canopus in the sky, the nearest and brightest equivalent in the southern hemisphere to Polaris in the northern, but to fix its position relative to the South Pole they had to establish the precise position of the pole itself. Only than they be able to navigate and chart lands as accurately as they did in the northern hemisphere».

[xxv] «I could only shake my head in wonder at the skill and sophistication of these Chinese mariners of so many centuries ago. The Chinese astronomers’ determination of the position of Canopus and the Southern Cross in the sky was a pivotal moment in the history of man’s knowledge of the globe». Cf. op. cit., p. 145.

[xxvi] Véase por ejemplo el trabajo del autor, Experiências com Instrumentos e Métodos Antigos de Navegação (Lisboa, Academia de Marinha, 2000), donde estos principios están claramente expresados.

[xxvii] La lectura de la parte final de la página 327, y el inicio de la página 328, no deja margen de duda. El autor admite que se observaron uno o más eclipses totales de Luna.

[xxviii] La representación gráfica del eclipse a través de Starry Night, programa de computadora muy riguroso y fiable, da el mismo resultado. Al consultar la situación correspondiente a agosto de 1421 a las 0618 UT, se verifica que para la zona del Índico es de día, no siendo el eclipse visible, como se sabe.

[xxix] Esta carta fue incluida por el Vizconde de Santarém en su monumental colección, publicada en la segunda mitad del siglo xix y reeditada en facsímil en 1988 por el puerto de Lisboa. También Raymond Beazley la presentó en 1931 en su Prince Henry The Navigator, edición de 1931, (P. Putman’s Sons, Londres, Nueva York, 1931), p. 120. Son interesantes los comentarios de Beazley a la originalidad de la carta ya los contornos de África, tan aproximados a la realidad. Cf. op. cit., p. 120.

[xxx] De hecho, comparando las latitudes al norte y al sur del ecuador, que tendrían que estar en la misma escala, la punta de tierra al este en la carta de Piri Reis estará a 8º sur, que es la latitud del Cabo de San Agustín.

[xxxi] Cf. op. cit., p. 127.

[xxxii] De hecho, justificando las líneas de rumbo al oeste de la rosa que se dirigen hacia el continente a partir de las Malvinas (según Menzies), nuestro navegante dice: «The cartographers must have been aboard seven ships that set sail from Puntas Guzmán and Mercedes on the northern coast, Cabos Buen Tempo and Espíritu Santo in the south». Cf. op. cit., pp. 127, 128.

[xxxiii] El autor afirma: «It must have taken thousands of man-hours for the skilled surveyors and navigators to chart such large area of land and ocean, stretching thousands of miles from Antarctica in the south to the Peruvian Andes in the north». Cf. op. cit., p. 123.

[xxxiv] Fernão Lopes de Castanheda, História do Descobrimento e Conquista da Índia Pelos Portugueses, Porto, Lello e Irmão, 1979, p. 8.

[xxxv] Cf. op. cit., p. 127.

[xxxvi] António Galvão, Tratado dos Descobrimentos, 4.ª ed., Porto, Livraria Civilização, 1987, p. 82.

[xxxvii] Parte de esta información fue presentada en una conferencia en la Academia de Marina de Lisboa, el 7 de diciembre de 2004.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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