Javier Marías y su sombra
POR BENJAMÍN PRADO
Hay quien es «dos personas, una de ellas en sombra», se dice en Berta Isla, una de las novelas de la última etapa de Javier Marías, y él mismo tenía algo de eso, de personaje doble, a un lado el que se mostraba en público…
Hay quien es «dos personas, una de ellas en sombra», se dice en Berta Isla, una de las novelas de la última etapa de Javier Marías, y él mismo tenía algo de eso, de personaje doble, a un lado el que se mostraba en público…
Posfacio de la traductora
POR MARGARET JULL COSTA
Después de treinta años traduciendo al mismo autor, su pérdida te hace sentir como una viuda. Porque nuestra relación era una suerte de matrimonio, salvo que no estaba casada con la persona, estaba casada con la voz…
Después de treinta años traduciendo al mismo autor, su pérdida te hace sentir como una viuda. Porque nuestra relación era una suerte de matrimonio, salvo que no estaba casada con la persona, estaba casada con la voz…
Barbara Epler y Wendy Lesser: «A martini please, extra dry. En limusina con Javier Marías cantando Elvis en Nueva York»
Coordinado por Valerie Miles
Sabemos que hoy en día, la consolidación de la obra de un escritor a nivel internacional pasa por Nueva York. Para que esta obra cruce fronteras lingüísticas y culturales y encuentre un público lector, requiere de una comunidad de profesionales volcada hasta un nivel muy personal. Barbara, a través de la legendaria editorial New Directions que presides y tras haber editado más de una docena de sus obras…
Sabemos que hoy en día, la consolidación de la obra de un escritor a nivel internacional pasa por Nueva York. Para que esta obra cruce fronteras lingüísticas y culturales y encuentre un público lector, requiere de una comunidad de profesionales volcada hasta un nivel muy personal. Barbara, a través de la legendaria editorial New Directions que presides y tras haber editado más de una docena de sus obras…
Paco Robles, editor del Quijote
POR EDUARDO RUIZ SOSA
Conocemos que el año de publicación de la primera parte del Quijote es 1605. Sin embargo, su edición e impresión data de diciembre de 1604. Quizá sea la primera de una larga lista de coincidencias en una trama que nos lleva de aquel Francisco de Robles…
Conocemos que el año de publicación de la primera parte del Quijote es 1605. Sin embargo, su edición e impresión data de diciembre de 1604. Quizá sea la primera de una larga lista de coincidencias en una trama que nos lleva de aquel Francisco de Robles…
En busca del fuego
POR JACOBO IGLESIAS
En el principio fue el fuego. Y a su alrededor surgieron las historias y los cuentos. Vladimir Propp —que dedicó toda su vida a estudiar el origen y la estructura del cuento ruso— afirmó que el folclore es la matriz de la literatura…
En el principio fue el fuego. Y a su alrededor surgieron las historias y los cuentos. Vladimir Propp —que dedicó toda su vida a estudiar el origen y la estructura del cuento ruso— afirmó que el folclore es la matriz de la literatura…
Literatura infantil
POR NADAL SUAU
Converso con un amigo escritor sobre la paternidad. En los últimos días, algunos compañeros de generación, padres recientes, me habían hablado de su nuevo estatus con ligera ansiedad, advirtiéndome de los peligros y renuncias que conlleva. «Piénsatelo bien», me deslizó uno de ellos…
Converso con un amigo escritor sobre la paternidad. En los últimos días, algunos compañeros de generación, padres recientes, me habían hablado de su nuevo estatus con ligera ansiedad, advirtiéndome de los peligros y renuncias que conlleva. «Piénsatelo bien», me deslizó uno de ellos…
Derroche
POR BEGOÑA MÉNDEZ
Para empezar, una confesión: con frecuencia sueño que prendo hogueras en mi centro de trabajo y elucubro estrategias de rebeldía contra el tedio cotidiano de mi ocupación tan digna y tan bien remunerada; imagino esas cosas porque muchas veces, no siempre, me siento atrapada y banalizada, porque no es extraño que piense que vendo mi tiempo y mi alegría a cambio de un sueldo decente…
Para empezar, una confesión: con frecuencia sueño que prendo hogueras en mi centro de trabajo y elucubro estrategias de rebeldía contra el tedio cotidiano de mi ocupación tan digna y tan bien remunerada; imagino esas cosas porque muchas veces, no siempre, me siento atrapada y banalizada, porque no es extraño que piense que vendo mi tiempo y mi alegría a cambio de un sueldo decente…