Mágico y desasosegante mundo
POR MEY ZAMORA
Cuando el ser humano se sumerge en la naturaleza y esta no es un simple decorado sino que constituye un espacio que todo lo ocupa, siente el peso de su inmensidad y el implacable dominio de sus ciclos. La persona percibe la escala y el papel que le corresponde -la hormiga, incluso, parece como aumentada por una lupa, un ser mayor-…
Cuando el ser humano se sumerge en la naturaleza y esta no es un simple decorado sino que constituye un espacio que todo lo ocupa, siente el peso de su inmensidad y el implacable dominio de sus ciclos. La persona percibe la escala y el papel que le corresponde -la hormiga, incluso, parece como aumentada por una lupa, un ser mayor-…