
La literatura en español siempre ha estado presente en Estados Unidos, pero a principios del presente siglo se produjo un auge de editoriales independientes que ha fortalecido un ecosistema que publica propuestas estéticas en español de autores hispanos/latinos/latinoamericanos1, en un país donde viven 67,3 millones2 de hispanos y que, paradójicamente, en marzo de 2025 designó el inglés como lengua oficial.
Sin ser exhaustivas por límites del espacio, ofrecemos un mapeo de algunas editoriales independientes que se están consolidando como ejes clave de la producción y divulgación literaria en español, así como un repaso a los objetivos, estrategias de divulgación, creación de comunidades lectoras y desafíos de distribución, de las que forman parte tanto casas editoras como diversas instituciones y agentes de la cadena del libro.
Un ecosistema al margen del mainstream
La mayoría de editoriales independientes que publican en español o traducciones de autores hispanohablantes fueron fundadas por editores que migraron de América Latina o de España trayendo consigo una formación o trayectoria como autores, que en algunos casos reforzaron en EE. UU. con diplomados, talleres o programas de escritura creativa y la siguen cultivando ahora como profesores universitarios o gestores culturales y literarios. Estas editoriales y otras más que se encuentran en otras ciudades, comparten la característica de vivir al margen de los grandes grupos empresariales como Penguin Random House y Planeta.
Por lo menos 15 editoriales independientes operan actualmente dentro de la geografía estadounidense, algunas son dirigidas por mujeres y han apostado por publicar antologías de cuentos, crónicas o poesía, lo que ha fomentado un sentido de comunidad. A continuación, mencionamos estas casas editoras y algunos de sus autores.
Entre Bloomington, Phoenix, y Providence, Cardboard House Press publica poesía contemporánea en ediciones bilingües, se enfoca en la innovación, la vanguardia. Recientemente, publicó a Victoria Guerrero-Peirano (Perú), traducida por Honora Spicer y Anastasia Spicer; en Chicago, Ars Communis publicó a la boliviana Liliana Colanzi y a la española María Mínguez Arias, en antologías de mujeres narradoras y de narrativa LGBTQ+, respectivamente. También en Chicago, El BeiSmAn PrESs publicó a la mexicana Cristina Rivera Garza y al poeta puertorriqueño Urayoán Noel, en antologías de narrativa y poesía, respectivamente. En Houston, Literal Publishing publica a autoras en Latinoamérica como Angelina Muñiz-Huberman, así como autores en EE. UU, como Carlos Labbé. También en Texas, la editorial mexicana-española Vaso Roto, de la poeta Jeannette Clariond, este año está arrancando el sello Broken Bowl Books con ediciones bilingües de autores hispanos, entre ellos Luis García Montero.
En Los Ángeles, Editorial Colibrí promueve la literatura bilingüe en inglés y español, publicando antologías con historias de migrantes; ha publicado al poeta mexicano Iván Vergara. En Miami, Pedro Medina ha publicado antologías y libros individuales de crónicas y cuentos en Suburbano Ediciones, como los de la venezolana Keila Vall de la Ville; Katakana Editores publica libros bilingües, incluyó en su catálogo al poeta nicaragüense Francisco Larios. También en Miami, Alliteration, proyecto venezolano, ha editado la poesía de Gina Saraceni; también en Miami, Ediciones Aguamiel organiza talleres literarios; ha publicado al argentino Hernán Vera Álvarez.
En Nueva York, Sudaquia Editores, con 150 títulos en su catálogo, sucumbió ante las antologías, como Ellas cuentan, antología de Crime Fiction por latinoamericanas en EE. UU., de Gizella Meneses y Melanie Márquez Adams; mientras que ArtePoética Press, de Carlos Aguasaco, publicó Residencia en Nueva York, cuentistas hispanos en (de) Nueva York, con voces de arraigo local como la salvadoreña Juana M. Ramos; Aguasaco también dirige Escribana Books, de ensayo académico.
Chatos Inhumanos, en NY, apuesta por novela y cuento, entre sus autores están la ecuatoriana Gabriela Polit y la argentina Mariana Graciano; Nueva York Poetry Press, de la poeta argentino-costarricense, Marisa Russo, homenajea a poetas de Iberoamérica, como la española María Victoria Atencia García. La editorial neoyorquina-española, SmolBooks, publica libros de entrevistas, como el de María Julia Rossi; y Ugly Duckling Presse se especializa en poesía, traducción y textos experimentales, de autores como Sergio Chejfec (Argentina).
En entrevistas, los editores aseguran que no persiguen objetivos de mercado, sino que se rigen por el deseo de publicar libros de temas tan diversos como la desterritorialización, la experiencia de ser migrante u obras que releen historias nacionales con miras a lo contemporáneo. Se encuentran libros de autores reconocidos en sus países de origen como Lina Meruane o Giovanna Rivero, así como rescates literarios, libros de poesía de autoras con perspectivas críticas frente a problemas sociales como Mayra Santos-Febres, además, autores y traductores emergentes y diversos.
Por razones de espacio no abordaremos literatura Latinx en inglés, pero destacan desde el sector educativo Arte Público Press (University of Houston) que recupera a autores latinos desde el siglo XIX; Sundial House (Columbia University), que traduce a autores caribeños, latinoamericanos e ibéricos al inglés, y el Centro, The Center for Puerto Rican Studies (CUNY), que documenta la experiencia puertorriqueña en EE. UU.
El ecosistema literario en español y en traducción en Estados Unidos fomenta una resistencia (política, lingüística, cultural, etc.) al monolingüismo. Las casas editoras otorgan al mundo del libro en español un capital simbólico que contrarresta la imagen negativa que ha permeado a la comunidad hispana/latina migrante históricamente.
Fomento de comunidades lectoras
Las editoriales independientes que publican autores de Latinoamérica, el Caribe y España, —así como otros que nacieron en EE. UU. y tienen herencia hispana o latina— son plataformas culturales de largo aliento que, a contracorriente del mercado capitalista, crean y fomentan comunidades literarias con escaso o nulo apoyo de políticas públicas. Rose Mary Salum, de Literal Publishing, explica que comenzó a editar una revista bilingüe impresa en 2004: «Cuando internet empezó a transformar la distribución de publicaciones, pensé que lo mejor sería trasladar la revista al formato digital, justo cuando la editorial estaba naciendo. Destinamos el poco presupuesto a libros que no caducan. Además, la gente llegaba a nuestra puerta porque en este país casi no había espacios dónde publicar en español», recuerda. Recientemente publicaron a Claudia Morales, ganadora del premio convocado por la editorial.
Giancarlo Huapaya, de Cardboard House Press, comparte que los talleres literarios son una estrategia central para formar comunidad de escritores y de lectores. «Parte de nuestro proyecto no es solo el producto cultural en sí, creamos espacios bilingües alrededor de la producción del libro que tienen un objetivo mayor que es la justicia del lenguaje», afirma. Esta editorial fundó el sello Cartonera Collective, que es «un equipo de creadores de libros dedicados a la producción de libros-arte bilingües» como parte del movimiento cartonero latinoamericano. A través de este y otros proyectos literarios, el arte instala en el espacio público el español y se hacen distintos tipos de intercambios de saberes. Han publicado poetas queer y mujeres como Elvira Hernández, traducida por Daniel Borzutzky y Alec Schumacher, quien fue censurada en Chile por sus críticas políticas; también la organización neoyorquina sin fines de lucro Dominican Writers ha incorporado talleres en español a sus servicios editoriales.
Otros esfuerzos fundamentales son los clubes de lectura fomentados por librerías independientes como Palabras, Bilingual Book Store, en Phoenix, o Word Up Community Library, en Nueva York, así como los clubes de lectura como Seattle Escribe. Además, las bibliotecas públicas hacen programas dirigidos a las comunidades hispanas/latinas.
Una iniciativa notable en este panorama es «Hablemos escritoras», dirigida por Adriana Pacheco, desde Austin, Texas, cuyo objetivo es la internacionalización de escritoras hispanohablantes mediante la creación de una enciclopedia de escritoras, críticas, traductoras, editoriales y promotoras literarias. El sitio web tiene disponibles alrededor de 4.000 sugerencias de libros, el pódcast suma ya 650 entrevistas y han producido cuatro audiolibros.
Pacheco destaca la centralidad de la traducción al inglés como una estrategia para ampliar las comunidades: «Hemos cerrado los ojos al hecho de que muchos lectores no van a leer en español, pero sí van a leer un libro traducido al inglés», expresa, y añade que la cuestión no para allí: «por ejemplo Rosa Beltrán es una gran escritora muy reconocida a nivel latinoamericano, pero nadie la conoce en inglés; entonces para la co-edición de Free Radicals traducida por Robin Myers que hicimos con Katakana Editores tienes primero que crear esa figura de la escritora en el imaginario de los angloparlantes».
La literatura en traducción sigue estando en el 3% del que el español apenas es una parte. Para hacer que estos textos circulen, «Hablemos escritoras» ha recurrido a estrategias como traducir sus pódcast al inglés para que estén accesibles de forma gratuita en su web o grabar pódcast en inglés con traductoras como Liliana Valenzuela.
Estrategias de divulgación
El ecosistema literario requiere del fortalecimiento del trabajo conjunto de escritores, editores, traductores, instituciones, bibliotecarios, distribuidores, representantes del gobierno, gestores, revistas y periódicos, premios y ferias, entre otros. Esta comunidad se ha desarrollado valiéndose de alianzas como coediciones, colaboraciones con universidades, o apoyos institucionales como becas, convocatorias u otros financiamientos. Los editores coinciden en que las ferias son un espacio fundamental para conectar con lectores, en particular aquellas como la Feria del libro de Guadalajara o la Feria del libro de Madrid. Para el caso de las ferias en Estados Unidos, que son mayoritariamente en inglés, como el Texas Book Festival, la Feria del libro de Brooklyn o el Festival de Poesía de New Orleans, debe haber un interés continuo y duradero de los organizadores para abrir espacios al libro en español.
Un ejemplo de estos esfuerzos es la FILNYC (Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York) que surgió en el 2019 fundada por el Mexican Studies Institute, de Lehman College de CUNY (City University of New York) gracias a una subvención de la Ciudad de Nueva York. Para apoyar esta iniciativa, se unieron el Instituto Cervantes de Nueva York, la New York Public Library, la Coalición de Cónsules Latinoamericanos de Nueva York (CLACNY) y el periódico El Diario; y cada año se han ido sumando más instituciones. En esta búsqueda de prestigiar la literatura en español, ya no solo en/de Estados Unidos, sino atravesando fronteras, en 2024 surgió Las Yubartas, Premio Hispanoamericano de Narrativa, impulsado por la FILNYC y editoriales independientes de varios países de Latinoamérica y de EE. UU. Y más recientemente, con miras a la internacionalización, la FILNYC estuvo como invitada a la edición 84 de la Feria del Libro de Madrid en junio de 2025, que contó con la participación presencial de decenas de autores y editores provenientes de Nueva York.
En estas estrategias para fortalecer el libro en español participan también las universidades con maestrías en escritura creativa en español (New York University, University of Iowa, University of Texas at El Paso y el primer doctorado de escritura creativa en español en University of Houston). Además, hay instituciones como el Instituto Cervantes, de España, que ofrecen cursos en español y, recientemente se sumó la Dirección General del Libro, del Comic y de la Lectura del Ministerio de Cultura del Gobierno de España a reforzar iniciativas para divulgar libros en español en Estados Unidos.
Otras iniciativas que existen en el mundo literario son el International Latino Book Awards, en California, y el National Book Award, de REFORMA, filial de la ALA3, que premia a «un autor latino/x/é cuya obra retrata, afirma y celebra la experiencia cultural latina/x/é en una obra literaria destacada».
El desafío: la distribución de libros
¿Cómo transformar 67,3 millones de hispanos en EE.UU. en una comunidad lectora sólida de libros en español? El mundo de la edición independiente ha logrado estrechar lazos para divulgar los catálogos en ferias del libro, revistas, circuitos de premiación y otras plataformas, sin embargo, la distribución es fundamental para ampliar la comunidad lectora. Amazon genera pérdidas y problemas en la distribución, incluso para las editoriales independientes que lo usan y las pocas distribuidoras de editoriales independientes, como Asterism, que solo reciben libros bilingües o en inglés. Una alternativa es la impresión bajo demanda, pero esto disminuye los espacios de socialización y exhibición de los libros y hace que sea más difícil llegar a los lectores. Un ejemplo de la impresión bajo demanda como estrategia lo realiza el mexicano radicado en España, Iván Vergara, con Ultramarina Cartonera y Digital, editoriales surgidas en otras geografías, pero que participan en el ecosistema de EE. UU.
En entrevistas, se observó que son escasos los editores que forman parte del ILS (Integrated Library System), sistema integral que usan las bibliotecas para acceder a la información y catálogo de proveedores que son parte de tal sistema. Una editora independiente que figura en este sistema es Jenny Lizárraga, fundadora de Cinco Books, distribuidora que inició para público infantil y luego se amplió al público juvenil y adulto. Lizárraga, radicada en Miami, ha accedido a esta plataforma y es distribuidora de aproximadamente 120 editoriales de diversos países de América Latina, de España y de Estados Unidos, incluido su sello Green Seeds. Además, libros que edita y distribuye figuran en programas de escuelas de educación dual4 de California, Colorado, Illinois, Nueva York, Oregon y Texas, tras tocar puertas con directivos y en las juntas de educación.
Sin embargo, destaca que faltan más hispanos o latinos en los puestos de toma de decisión en el sector educativo para que los libros en español sean más apreciados en su valor cultural.
El español en el futuro de EE. UU.
María José Gálvez Salvador, Directora general del libro, del Cómic y de la Lectura del Ministerio de Cultura del Gobierno de España, considera que la presencia del libro en español en Estados Unidos no es una oportunidad sino una realidad en aumento. «Los gobiernos lo único que podemos hacer es ayudar en ese prestigio de la lengua, de los editores, de los escritores, y que esos lectores tímidos del futuro, vean que leer en su lengua, sea la que sea, no puede ser nunca un motivo para avergonzarse, al revés, es un motivo de riqueza», sostiene. A propósito de la coyuntura política, José Higuera López, presidente y fundador de la FILNYC, señala que: «es importante darle a la comunidad este mensaje de no tener miedo de hablar una lengua que nos representa».
Si bien los apoyos institucionales son necesarios, es decisivo mantener y construir iniciativas culturales autónomas y desde las comunidades como las editoriales independientes. Este recorrido por el presente siglo de esta labor editorial, muestra que a medida que la población de habla hispana aumenta en Estados Unidos, también hay un auge literario y esfuerzos por consolidar comunidades lectoras en español que aprecien la riqueza de vivir en una sociedad con diversidad cultural.
1. Las categorías hispano y latino son objeto de análisis político-electoral y de otras índoles; en este artículo nos regimos por cómo las usaron las personas entrevistadas, en términos geográficos o culturales.
2. EE. UU. es el segundo país del mundo con más cantidad de hispanos. Fuente: Anuario del Instituto Cervantes 2024 «El español en el mundo».
3. ALA (Asociación Americana de Bibliotecas).
4. En los programas duales los niños son educados con materiales biculturales en las dos lenguas a lo largo de toda la educación básica.