El cuerpo y el ser entero concurren tanto en la lectura como en la escritura. Hay una entrega absoluta a la materialidad de las palabras y a su significado: inmanencia y trascendencia en un solo balanceo. Por su parte, el poeta chileno exige tanto del lector como de sí mismo, que es quien escribe: una disposición corpórea y erótica rotunda y valiente, visionaria y genésica. En el texto «Erótico, tanático, aprendiz» hace una nueva síntesis de su visión poética:

 

«Mi poesía es aire: hay que leerla respirantemente, echar a Píndaro por la nariz de modo que entre centelleante en la endolinfa de la oreja, pero es ojo a la vez. Ojo de ver y de transver. No es cierto que los poemas de amor se escriban únicamente a los veinte años. […] Un verdadero río seminal, según lo dijo Cesare Pavese: los poetas son raros como los grandes amantes; no bastan las veleidades, las furias y los sueños: hay que tener también testículos duros. Siempre se me dio el ejercicio de la poesía como un acto genésico encima de la página blanca y así lo registra un texto descarado de mis 22 cuyo título es “Perdí mi juventud en los burdeles” y en el que Lihn vio por adelantado el tono de mi sistema imaginario entero: libertinaje y rigor, lo mismo en la visión que en el lenguaje, Lautréamont y Juan de Yepez a la vez. Lo que se dice un místico turbulento. De ahí acaso el río turbio de hoy que guarda por lo hondo el diamante diamantino de lo numinoso. Los alemanes dicen Das Heilige. No olvidemos la amarra de la erótica y la mística en nuestros grandes clásicos siempre intactos en su lozanía. Ahí Teresa única: “Vuestra soy, para vos nací. ¿Qué mandáis hacer de mí?”».[i]

 

De este modo, Eros y Poesía se ofrecen, en la obra de Gonzalo Rojas, como conocimiento y participación, ya muestren rostros diferenciados o se fundan en el mismo fuego. A través de ellos y de su materialidad, el sujeto lírico se entrega al riesgo, al juego del mundo y entra en contacto con la vida en su plenitud.

La poesía, en el camino vital de este chileno, fue la búsqueda de la verdad de la existencia humana, el rastro de su miseria, la palabra que la dignifica al nombrarla, y, al mismo tiempo, «el ojo de ver y de transver», la conquista efímera del zumbido de lo Uno. La palabra constituyó siempre una puerta hacia el mundo, una responsabilidad contraída con el cuerpo, con el instante y con el hombre, una senda de Realidad y jamás un pretexto para la abstracción o el platonismo. La palabra, para Gonzalo Rojas, intentó continuamente colmar ese anhelo que Mircea Eliade describe como «[de] Ser,[de] participar en la realidad, [de] saturarse de poder».[ii]

Instituto de Investigaciones Filológicas,
Universidad Nacional Autónoma de México

NOTAS
1 Cfr. López Baralt, Luce. «La experiencia mística: tradición y actualidad», en El sol a media noche: la experiencia mística: tradición y actualidad, Eds. Luce López Báralt y Lorenzo Piera, Trotta, Madrid, 1996, 9-22, 13.
2 Según Helmut Hatzfeld, la poesía derivada de una experiencia viva no recurrirá tanto a imágenes asentadas en la tradición, racionalizadas, como a exploraciones subconscientes en las que la semejanza objetiva no será tan evidente. Se tratará de símbolos abarcadores y dinámicos, verdaderos arquetipos en continuo devenir, polivalentes e inagotables en su significado. Y es que el símbolo es la expresión originaria de la vivencia de lo trascendente, «la palabra fundamental de la experiencia mística, en la que se revela y realiza la relación con el ser que constituye al ser del hombre y que se expresa, según las tradiciones, como abismo sin nombre, como absoluto, como persona,
como amor» (Helmut Hatzfeld, Estudios literarios sobre mística española, Madrid, Gredos, 1955, 17). La presencia del símbolo –y sobre todo de determinados símbolos trascendentes en la literatura de un autor– y su capacidad de movimiento y expansión las explica Margarita León Vega de la siguiente manera: «La dinamicidad que acusa el
símbolo se hace patente […] sobre todo en aquellas imágenes poéticas que, por su importancia y trascendencia, llegan a constituirse en símbolos clave o imágenes núcleo dentro de la obra de un autor, imágenes que responden a profundas necesidades psicológicas o a íntimas experiencias vitales. Pero también es cierto que tales símbolos e imágenes están insertos en una tradición sagrada de prefiguraciones y figuras, como es el caso de la mística española cristiana, donde aquéllos aparecen ya en las Escrituras y sobre todo en el Cantar de los Cantares» (León Vega, Margarita. «Estudio preliminar», en La palabra inspirada. Mística y poesía en México y en América Latina, Margarita León (Ed.). UNAM/IIFL, México, 2014, 19-136, 106). Así pues, la presencia de símbolos recurrentes, elaborados y complejos –parte de ellos originales y parte de ellos pertinentemente adoptados de la tradición mística previa– denota la autenticidad de una experiencia que encuentra su expresión en determinadas imágenes de manera intuitiva. Sin embargo, este tipo de símbolos no son el único signo de la escritura mística. Hemos dicho ya que se trata, casi siempre, de una literatura que hace uso de un lenguaje transgresor. En él abundan, además de la metáfora y la alegoría, la paradoja, la antítesis, el oxímoron, el hipérbaton, la ruptura de los tiempos verbales y otras figuras que sirven para dar alcance a una experiencia desbordada, alógica, total.
3 Xirau, Ramón. Cuatro filósofos y lo sagrado, Joaquín Mortiz, México, 1986, 65.
4 Araya, Juan Gabriel. «Conversaciones con Gonzalo Rojas», en Atenea, 465-466, 1992, 269-279, 274.
5 Con la palabra fundamento aquí me refiero a una verdad trascendente, es decir, más allá del sujeto, de las palabras y de los objetos dispersos del cosmos, que opera a una vez como su raíz y su destino. Hablo del todo unificador, del Uno, al que Gonzalo Rojas alude constantemente. La Mujer-Poesía-Fundamento se opone a la figura de la Mujer- Poesía-Libertad del surrealismo (cristalizada en el poema «Libertad» de Paul Éluard, por ejemplo) de una manera cardinal, si bien tanto Gonzalo Rojas como los surrealistas hacen de la palabra una entidad corpórea con la que es posible relacionarse de manera erótica (hay que recordar la definición que propone André Breton de la poesía en «Notes sur la poésie»: «La Poésie est l’essai de représenter, ou de restituer par de cris, des larmes, des caresses, des baissers, des soupirs, ou par des objects ces choses ou cette chose qui tend obsurément d’exprimer le langage articulé, dans ce qu’il a d’apparence de vie ou de dessein supposé», Alentours iii, en Breton. Oeuvres completes, 49 CUADERNOS HISPANOAMERICANOS vol. i, París, Gallimard, 1988, 1015), y reivindican, así, la vida y la verdad tanto del cuerpo de la letra como del cuerpo humano, los surrealistas, al creer en la posibilidad creadora de la palabra y basar ésta en su completa libertad, es decir, en su carencia de vínculos establecidos o de ataduras, le otorgan una posibilidad religadora con el propio cuerpo y con otras palabras –con el lenguaje en sí, que, en ocasiones, aparece como la misma esencia del hombre–, pero no con algo externo a estos elementos o un orden trascendente.
6 Rojas, Gonzalo. «Himno a la noche», en Íntegra, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2014, 34-35.
7 Coddou, Marcelo. «Dimensión de lo erótico en la poesía de Gonzalo Rojas», en Texto crítico, vol. 7, nº 22-23, 1981, 238-250, 241.
8 Coddou, Marcelo. «Prólogo», en Obra Selecta, Gonzalo Rojas, Ayacucho/FCE, Caracas, 1997, xvi.
9 Bradu, Fabienne. «Obra: instrucciones de uso», en Íntegra, 10.
10 Beuchot, Mauricio. «Hermenéutica y mística», en La palabra inspirada. Mística y poesía en México y en América Latina, Margarita León (Ed.), UNAM/IIFL, México, 2014, 137-154, 152.
11 Rojas, Gonzalo. Íntegra, 73.
12 Rojas, Gonzalo. «Poesía en América Latina», en Todavía, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2015, 376-381, 376-377.
13 Rojas, Gonzalo. Íntegra, p. 84.
14 Benjamin, Walter. «Respecto del lenguaje en general y el lenguaje de los hombres», en Walter Benjamin. Textos esenciales, Ediciones Lea, Madrid, 2016, digital, pos. 2165.
15 Rojas, Gonzalo. «La poesía es mi lengua», en Íntegra, 23-25.
16 Sefamí, Jacobo. De la imaginación poética. Conversaciones con Gonzalo Rojas, Olga Orozco, Álvaro Mutis y José Kozer, Monte Ávila Editores Latinoamericana C.A., Caracas, 1993, 33.

17 Ibidem, 31.
18 Rojas, Gonzalo. «Al silencio», en Íntegra, 144.
19 Paz, Octavio. El arco y la lira, FCE, México, 2003, 117.
20 Barthes, Roland. «El placer del texto», en El placer del texto seguido por Lección inaugural, México, Siglo xxi, 1978, 29.
21 Rojas, Gonzalo. «Teresa», en Íntegra, 708-709.
22 Cfr. Cirlot, Juan Eduardo. Diccionario de los símbolos, Siruela, Madrid, 2006, 95, 138.
23 Muñiz-Huberman, Angelina. La lengua florida. Antología sefardí, UNAM y FCE, México, 1989, 17.
24 Muñiz-Huberman, Angelina. Las raíces y las ramas. Fuentes y derivaciones de la cábala hispanohebrea, FCE, México, 2002, 16-17.
25 Cohen, Esther. «La mística judía. Una erótica de la escritura», en La palabra inspirada. Mística y poesía en México y en América Latina, Margarita León (Ed.), UNAM/IIFL, México, 2014, 157- 158.
26 De León, Moisés. Zohar. Libro del esplendor, Ester Cohen (Ed.), Esther Cohen y Ana Castaño (Trad.), Conaculta, México, 2010, 55.
27 La economía del espacio me obliga a cometer un crimen contra el poema al citarlo en forma de párrafo cuando, originalmente, las palabras forman una columna esbelta y flexible que forma parte del sentido completo del texto.
28 Rojas, Gonzalo. «Vocales para Hilda», en Íntegra, 283-285.
29 Cohen, Esther. Op. cit., 159-160.
30 Rojas, Gonzalo. Todavía, 382.
31 Eliade, Mircea. Lo sagrado y lo profano, Guadarrama, Madrid, 1973, 20.

BIBLIOGRAFÍA
· Araya, Juan Gabriel. «Conversaciones con Gonzalo Rojas», en Atenea, 465-466 (1992), 269-279.
· Barthes, Roland. «El placer del texto», en El placer del texto seguido por Lección inaugural, Siglo xxi, México, 1978.
· Benjamin, Walter. «Respecto del lenguaje en general y el lenguaje de los hombres», en Walter Benjamin. Textos esenciales, Ediciones Lea, Madrid, 2016, digital.
· Beuchot, Mauricio. «Hermenéutica y mística», La palabra inspirada. Mística y poesía en México y en América Latina, Margarita León (Coord.), UNAM/IIFL, México, 2014, 137-154.
· Bradu, Fabienne. «Obra: instrucciones de uso», en Íntegra, de Gonzalo Rojas, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2014, 9-13.
· Cirlot, Juan Eduardo. Diccionario de los símbolos, Siruela, Madrid, 2006.
· Coddou, Marcelo. «Dimensión de lo erótico en la poesía de Gonzalo Rojas», en Texto Crítico, vol. 7, nº 22-23 (1981), 238-250.
–. «Prólogo», en Obra Selecta, Gonzalo Rojas, Ayacucho/FCE, Caracas, 1997.
· Cohen, Esther. «La mística judía. Una erótica de la escritura», en La palabra inspirada. Mística y poesía en México y en América Latina, Margarita León (Coord.), UNAM/IIFL, México, 2014, 155-168.
· De León, Moisés. Zohar. Libro del esplendor, Trad. Esther Cohen y Ana Castaño, Esther Cohen (Ed.), Conaculta, México, 2010.
· Eliade, Mircea. Lo sagrado y lo profano, Guadarrama, Madrid, 1973.
· Hatzfeld, Helmut. Estudios literarios sobre mística española, Madrid, Gredos, 1955.
· León Vega, Margarita. «Estudio preliminar», en La palabra inspirada. Mística y poesía en México y en América Latina, Margarita León (Coord.), UNAM/IIFL, México, 2014, 19-136.
· López Baralt, Luce. «La experiencia mística: tradición y actualidad», en El sol a media noche: la experiencia mística: tradición y actualidad, Luce López Báralt y Lorenzo Piera (Eds.), Trotta, Madrid, 1996, 9-22.
· Muñiz-Huberman, Angelina. La lengua florida. Antología sefardí, UNAM y FCE, México, 1989.
–. Las raíces y las ramas. Fuentes y derivaciones de la cábala hispanohebrea, FCE, México, 2002.
· Paz, Octavio. El arco y la lira, FCE, México, 2003.
· Rojas, Gonzalo. «Al silencio», Íntegra, Fabienne Bradu (Ed.), México, FCE, 2014, 144.
–. «Erótico, tanático, aprendiz», Todavía, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2015, 382-384.
–. «Himno a la noche», Íntegra, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2014, 34-35.
–. Íntegra, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2014.
–. «La poesía es mi lengua», Íntegra, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2014, 23-25.
–. «Poesía en América Latina», Todavía, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2015, 376-381.
–. «Teresa», Íntegra, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2014, 708-709.
–. «Vocales para Hilda», Íntegra, Fabienne Bradu (Ed.), FCE, México, 2014, 283-285.
· Sefamí, Jacobo. Orozco, Álvaro Mutis y José Kozer, Monte Ávila Editores Latinoamericana C.A., Caracas, 1993.
· Xirau, Ramón. Cuatro filósofos y lo sagrado, Joaquín Mortiz, México, 1986.