LAS ENSEÑANZAS
Decía al principio que fue el espíritu de Mijaíl Bajtín el que nos puso en contacto. No es sólo una ocurrencia ni una casualidad. Es preciso un esfuerzo innovador para comprender y explicar la obra de Zúñiga. Y Bajtín aporta los fundamentos para ese esfuerzo, aunque no ofrezca la fórmula precisa. Su pensamiento tiene un carácter abierto que anima a comprender las estéticas que se sitúan un paso más allá de lo convencional, como es el caso de la obra de Juan Eduardo Zúñiga.
Zúñiga condensa la experiencia que el siglo xx ha extraído de sus dramas. Y la ofrece en términos positivos: avalada por una rebeldía que transluce la esperanza en el futuro de la humanidad. Por esa razón, lo convencional no cabe en su obra. El ensimismamiento de la rebeldía tiene que apoyarse en el hermetismo —en la medida que es lucha con el mal, con la corrupción y con lo parcialmente muerto y obsoleto, es decir, las fuerzas que se oponen a la igualdad y a la libertad— y en el humorismo, que le confiere a esa lucha la esperanza en el futuro.
Mi historia compartida con Zúñiga es, pues, la historia de un proceso de aprendizaje. Ese aprendizaje se puede resumir de la siguiente manera: la teoría literaria se aprende en la lectura de las obras literarias. La teoría del siglo xx creyó que podía ser un discurso autónomo respecto a la imaginación literaria. Incluso ahora, en el siglo xxi, sigue siendo así. La teoría —ya sin el adjetivo «literaria»— se postula como un nuevo pensamiento. Esto es así en el mundo anglosajón, pero se extiende por otras regiones, postulándose como una categoría omnicomprensiva. Sin embargo, mi experiencia es justo la contraria. La literatura —las artes, el dominio estético— es el escenario de una forma de pensamiento que pretende un diálogo entre generaciones remotas. Ese pensamiento está en las obras. La teoría sólo puede aspirar a extraerlo y formularlo. Bajtín aprendió y dedujo su teoría de Dostoievski, Goethe y Rabelais. La teoría de Bajtín tiene sus lagunas. La obra de Zúñiga pone de manifiesto esas lagunas: el simbolismo, el hermetismo y el ensimismamiento, asuntos que Bajtín apenas trató. Por eso, puedo decir que Zúñiga ha sido en mi caso lo que Virgilio para Dante: el guía por el infierno y el purgatorio de la teoría literaria.
BIBLIOGRAFÍA
· AA.VV. Relatos españoles de hoy. Ed. Rafael Conte. Madrid, Biblioteca Pepsi, 1970.
· Val, Fernando del. «Felicidad Orquín, luz detrás de la puerta». Turia 109-110, mayo 2014, 269-274.
· Zúñiga, Juan Eduardo. «Destellos de la memoria». Lucanor 6, 1991, 194.
· Zúñiga, Juan Eduardo. «Largo noviembre de Madrid y otros libros». Literatura en la Guerra Civil. Madrid, 1936-1939. José Esteban y Manuel Llusiá, comps. Madrid: Talasa ediciones, 1999, 141-148.
· Zúñiga, Juan Eduardo. Fábulas irónicas. Madrid, Nórdica, 2018.
· Zúñiga, Juan Eduardo. El coral y las aguas. Inútiles totales. Ed. L. Beltrán Almería y Ángeles Encinar, Madrid, Cátedra, 2019.
· Zúñiga, Juan Eduardo. Recuerdos de vida. Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2019.
[1] La reciente aparición de Recuerdos de vida facilitará la tarea de quienes se aproximen a la obra de Zúñiga. En este libro Zúñiga detalla su proceso de formación como escritor. Puede verse que ese proceso es paralelo y solidario con su proceso de formación personal. Las referencias literarias quedan puntualmente documentadas y también su perfil estético.
[2] La interpretación como novela comunista se apoya en que El coral y las aguas recibió el premio Acento cultural de novela en 1959, sin embargo la novela quedó inédita —a pesar de que el premio conllevaba la publicación— hasta 1962 y por la editorial Seix-Barral. En 1960 Luis Goytisolo, que había sido miembro del jurado, fue detenido al aparecer públicamente en Bucarest como miembro del Partido Comunista de España en la clandestinidad. Este hecho tuvo sus consecuencias para el grupo de los socialrealistas madrileños, en el que Zúñiga tenía un papel destacado.
[3] Juan Eduardo Zúñiga, Fábulas irónicas. Madrid, Nórdica, 2018.
[4] Juan Eduardo Zúñiga. Hungría y Rumania en el Danubio; las luchas históricas en Transilvania y Besarabia. Madrid, Editorial Pace, 1944.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]