VISIÓN

«Quedamos maravillados y decíamos que todo nos recordaba cosas de encantamiento».

Bernardo Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España

 

Declarada, con justicia, Patrimonio Mundial por la UNESCO, La Habana es el resultado cultural de una existencia que nunca tuvo una vida fácil. Fue el producto de decisiones tomadas a muchos kilómetros de distancia, fríamente, y, también, de las que ordenaba el corazón de sus habitantes. Su materialidad presente deja constancia de una realidad construida como suma de irregularidad e imitación, de reproducción y recreación, constitutiva de una fuerte personalidad. A hora de evaluarla desde la tercera hipótesis, desde su visión,[14] La Habana «distingue hoy lo decisivo de lo aleatorio en sus arqueologías inventariadas advertidos, como estamos, de que tales vestigios son, en cierto modo, materia de una esencia soñadora».[15] Los grabados de Theodore de Bry, en siglo xvi, adelantan la vitalidad que finalizará, siglos después, en las vitolas comerciales de sus cigarros puros. Son visiones que nos desvelan «indicios o señales por donde se infiere la verdad de la cosa o se infiere la averiguación de ella. Donde la mirada viajera contempla los vestigios de nuestro encuentro, o reencuentro y donde el recuerdo de lo ya acontecido se diluye mejor al divagar en el viajar viajero». Mediante una fe sin fisuras en la arquitectura, hace de su acción un acto de potencia como una «máquina del tiempo» tras cinco siglos de sucesos memorables. Un «viaje» que se abre ahora a la interpretación imaginativa, para el lector contemporáneo, convertida en cultura para relacionarnos con el pasado. Para enseñarnos a convivir con su conservación desde nuevos estímulos sobre su «Campo de Marzio» piranesiano.

Es precisamente esta resistencia la que la mantiene joven. Ante la inevitable sensación de un «final de etapa que hay que controlar» y que cualquier aniversario conlleva, La Habana nos invita a realizar hoy su lectura como un «tiempo nuevo». A hacerlo más con la experiencia descrita que con la imaginación. Desde sus componentes percibidos como ready-mades en términos de una memoria paradójica; como apuntes en una «mirada en tránsito» cuya cadencia histórica semeja a la que proponía, en 1919, Federico García Lorca en su obra Comedia sin título: «El teatro no puede ni debe permanecer lejos de la realidad pero, a la vez, su única potencia y capacidad de supervivencia es la de cuestionarla desde lo poético, desde un apartarse de la literalidad de lo real». En La Habana se cumple, sin lugar a dudas, el dicho spinoziano de que «lo más hermoso es tan difícil como raro». Como «biblioteca de la memoria», nos permite recuperar un panorama de recuerdos como un museo de hechos vividos que se sumerge, ahora, en las aguas de los sueños; en las que su «yo escindido» exige atenerse a los hechos para habilitar su realidad presente de manera desprejuiciada. Revisar sus contenidos implica aflorar aspectos innovadores en su «paisaje urbano histórico». Reconstruir su historia social y técnica como una memoria poética. Viaje, vestigio y visión nos proponen allí, al calor de sus espacios y tiempos «increíbles», nuevas alianzas para corregir inequidad y educación desde el mestizaje y la diversidad.[16] Un discurso de futuro para generar una identidad de hispanidad incluyente sobre la que verter nuestras preguntas.

«Yo vengo de todas partes y hacia todas partes voy» (José Martí. Versos sencillos).

 

 

 

[1] Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

[2] Patrimonio Histórico + Cultural Iberoamericano. Red universitaria constituida en la actualidad por dieciséis países con más setenta centros asociados.

[3] Obra de teatro promovida por el grupo Els Joglars.

[4] «Entonando un himno a Dios antes de disolverse en la nada», Walter Benjamín.

[5] Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Edición de los años 1726-39.

[6] Joaquin E. Weiss. Arquitectura colonial cubana. Instituto Cubano del Libro. La Habana, 1972.

[7] Joaquin Ibáñez et alii. Urbanismo Español en América. Editora Nacional, Madrid , 1974,

[8] Fernando Terán. La ciudad hispanoamericana. El sueño de un orden. CEHOPU, Madrid, 1989.

[9] Rafael Manzano. Op. cit.

[10] Antonio Núñez. Colección de ciudades norteamericanas. ICI, Madrid, 1986.

[11] Anotación del día 23 de octubre 1492 en Cristóbal Colon. Diario de abordo. Revista Historia 16, Madrid, 1991.

[12] Este año se presenta la candidatura del Paseo de Prado y del Parque del Retiro de Madrid como Patrimonio Mundial como primer ejemplo urbano en tiempos de Felipe II de un espacio de alameda.

[13] Georges Steiner. Gramáticas de la creación. Siruela, Madrid. 2001.

[14] Op. cit. RAE

[15] Op. cit. RAE

[16] Año 2019, «Año de las lenguas indígenas».[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]