Literatura infantil
POR NADAL SUAU
Converso con un amigo escritor sobre la paternidad. En los últimos días, algunos compañeros de generación, padres recientes, me habían hablado de su nuevo estatus con ligera ansiedad, advirtiéndome de los peligros y renuncias que conlleva. «Piénsatelo bien», me deslizó uno de ellos…
Converso con un amigo escritor sobre la paternidad. En los últimos días, algunos compañeros de generación, padres recientes, me habían hablado de su nuevo estatus con ligera ansiedad, advirtiéndome de los peligros y renuncias que conlleva. «Piénsatelo bien», me deslizó uno de ellos…
Derroche
POR BEGOÑA MÉNDEZ
Para empezar, una confesión: con frecuencia sueño que prendo hogueras en mi centro de trabajo y elucubro estrategias de rebeldía contra el tedio cotidiano de mi ocupación tan digna y tan bien remunerada; imagino esas cosas porque muchas veces, no siempre, me siento atrapada y banalizada, porque no es extraño que piense que vendo mi tiempo y mi alegría a cambio de un sueldo decente…
Para empezar, una confesión: con frecuencia sueño que prendo hogueras en mi centro de trabajo y elucubro estrategias de rebeldía contra el tedio cotidiano de mi ocupación tan digna y tan bien remunerada; imagino esas cosas porque muchas veces, no siempre, me siento atrapada y banalizada, porque no es extraño que piense que vendo mi tiempo y mi alegría a cambio de un sueldo decente…
Metaturismo o la búsqueda del lugar propio
POR EDUARDO LAPORTE
El título del libro, El arte de escribir de pie, puede dar lugar a equívocos. Como si en esas bien aprovechadas 155 páginas se encontrara un recorrido sobre distintas técnicas de escritura, a saber, la que practicaba el Hemingway que escribía de pie en su Finca Vigía de La Habana, para canalizar así su energía al escribir y no irse por las ramas…
El título del libro, El arte de escribir de pie, puede dar lugar a equívocos. Como si en esas bien aprovechadas 155 páginas se encontrara un recorrido sobre distintas técnicas de escritura, a saber, la que practicaba el Hemingway que escribía de pie en su Finca Vigía de La Habana, para canalizar así su energía al escribir y no irse por las ramas…
Pelos de punta a cámara lenta
POR FRAN G. MATUTE
No resulta fácil reseñar Persianas metálicas bajan de golpe, la aplastante última novela de Marta Sanz (Madrid, 1967), un brillantísimo texto (diríamos incluso que genialoide) que, se aborde por donde se aborde, será siempre más inteligente que el crítico o lector, cualquier crítico o lector. Quedarán así en el aire numerosas claves tras una primera lectura, por muy atenta que esta haya sido…
No resulta fácil reseñar Persianas metálicas bajan de golpe, la aplastante última novela de Marta Sanz (Madrid, 1967), un brillantísimo texto (diríamos incluso que genialoide) que, se aborde por donde se aborde, será siempre más inteligente que el crítico o lector, cualquier crítico o lector. Quedarán así en el aire numerosas claves tras una primera lectura, por muy atenta que esta haya sido…
El runrún de una pícara
POR CARMEN G. DE LA CUEVA
Lo único que quería Pili en esta vida era bailar. A los siete años aprendió a bailar sevillanas como casi todas las niñas andaluzas nacidas entre los ochenta y los noventa que acudíamos por las tardes a la academia del barrio o del pueblo para saber movernos en la feria. Con la mano que sube y baja y coge la manzana y se lleva la fruta a la boca comenzó la vocación de una niña distinta, aguda, inteligente y resuelta…
Lo único que quería Pili en esta vida era bailar. A los siete años aprendió a bailar sevillanas como casi todas las niñas andaluzas nacidas entre los ochenta y los noventa que acudíamos por las tardes a la academia del barrio o del pueblo para saber movernos en la feria. Con la mano que sube y baja y coge la manzana y se lleva la fruta a la boca comenzó la vocación de una niña distinta, aguda, inteligente y resuelta…
Tenemos que hablar de tantas
POR REBECA GARCÍA NIETO
Uno de los relatos de Perras de reserva, primer libro de Dahlia de la Cerda, se desarrolla en el mismo territorio en el que Bolaño basó su Santa Teresa, y mientras lo leía me he acordado de esa frase que el chileno puso en boca de Azucena Esquivel Plata, diputada del PRI que contacta con un investigador privado para que encuentre a su amiga desaparecida…
Uno de los relatos de Perras de reserva, primer libro de Dahlia de la Cerda, se desarrolla en el mismo territorio en el que Bolaño basó su Santa Teresa, y mientras lo leía me he acordado de esa frase que el chileno puso en boca de Azucena Esquivel Plata, diputada del PRI que contacta con un investigador privado para que encuentre a su amiga desaparecida…
Tomar las riendas
POR MEY ZAMORA
La trayectoria de las personas tiene puntos de inflexión que marcan la historia personal y le imprimen un sello especial. Hay quien nació en un país y se crio en otro, quien vivió un momento histórico excepcional, quien sufrió una pérdida a destiempo, quien conoció lugares y seres poco comunes, quien se lanzó a la aventura, quien sobrevivió a hecatombes, quien alcanzó metas impensables…
La trayectoria de las personas tiene puntos de inflexión que marcan la historia personal y le imprimen un sello especial. Hay quien nació en un país y se crio en otro, quien vivió un momento histórico excepcional, quien sufrió una pérdida a destiempo, quien conoció lugares y seres poco comunes, quien se lanzó a la aventura, quien sobrevivió a hecatombes, quien alcanzó metas impensables…
En el corazón silencioso y turbulento de las mujeres
POR MARGARITA LEOZ
Natàlia Cerezo (Castellar del Vallès, 1985) pasó de escribir para ella misma a ganar el Premio El Ojo Crítico de RNE de Narrativa en 2018 con su primera publicación, el libro de cuentos En las ciudades escondidas (Rata, 2018). De estos relatos, a la vez poderosos y delicados, plagados de niños y adolescentes que añoran demasiado pronto un paraíso perdido…
Natàlia Cerezo (Castellar del Vallès, 1985) pasó de escribir para ella misma a ganar el Premio El Ojo Crítico de RNE de Narrativa en 2018 con su primera publicación, el libro de cuentos En las ciudades escondidas (Rata, 2018). De estos relatos, a la vez poderosos y delicados, plagados de niños y adolescentes que añoran demasiado pronto un paraíso perdido…
El año que murió John Wayne
POR JULIO CÉSAR GALÁN
Es difícil saltarse el orden de este cuerpo de relatos. Es complicado por su unidad, por su trabazón, por su intensidad narrativa, la cual se debe a la unión de estados de ánimos, a personajes totalmente perfilados en su brevedad de acciones, a asuntos tan bien radiografiados como la violencia, a impulsos que van tejiendo el tapiz de la trama o a como esas introspecciones rozan los márgenes de la vida para potenciarla…
Es difícil saltarse el orden de este cuerpo de relatos. Es complicado por su unidad, por su trabazón, por su intensidad narrativa, la cual se debe a la unión de estados de ánimos, a personajes totalmente perfilados en su brevedad de acciones, a asuntos tan bien radiografiados como la violencia, a impulsos que van tejiendo el tapiz de la trama o a como esas introspecciones rozan los márgenes de la vida para potenciarla…