Lisboa, agosto, 2021
«He estado observando a los calceteiros que trabajaban estos días en nuestra calle. Todos son negros, con buen aspecto, laboriosos y relajados en el calor de las mañanas. El más importante, el maestro, es el que va poniendo las piedras menudas, blancas y negras, hundiéndolas con los golpes de un martillo pequeño en un lecho previamente extendido de arena»
Por Antonio Muñoz Molina
Lisboa por fin, el primer regreso después de la pandemia, más de año y medio de ausencia…