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Nueva Inglaterra

«Las jerarquías de la tierra siguen inalterables. Hijos de padres ricos atravesando el Océano Atlántico. Viejos empobrecidos amontonados como sardinas en lata en una segunda clase inexpresiva
y prescindible»

Por Manuel Vilas
Llegamos a Boston una tarde del dos de agosto del año 22, procedentes de Madrid. Es un vuelo de siete horas, un poco más de siete horas. No se puede saber nunca con certeza. Llevaba tres años sin venir por Estados Unidos. Claro, la pandemia, el coronavirus, etc, todo eso que ya nadie recuerda…

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Procedimientos de escritura

POR TONI MONTESINOS

Mil y un hábitos, manías incluso, contemplan muchas veces la creación literaria en incontables autores a lo largo de los siglos. Cuando algo como escribir libros se fue convirtiendo en un oficio, o cuando menos una ocupación constante y regular…
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Trilogía como trenza de la transacción

POR FLORENCIA DEL CAMPO

La historia de una década, de un país, de un niño, de un adolescente, de un hombre, se puede contar en tres actos, tres pactos, tres desengaños, revelaciones, revoluciones, descubrimientos y encubrimientos…
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Crónica de Dublín

POR ANTONIO RIVERO TARAVILLO

No son mucha las ciudades de la literatura que integran el selecto club de la UNESCO. Dublín es por derecho propio una de ellas. Vuelvo a la capital de Irlanda por primera vez desde que se extendió la pandemia…
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El charlatán y el hikikomori

POR AITOR ROMERO ORTEGA

Veo y reveo en YouTube una conferencia de Ricardo Piglia sobre literatura y tecnología organizada por el Instituto Tecnológico de Monterrey en el año 2013…
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Tarde temprano

«Me decía tarde temprano, así, tarde temprano, en vez de tarde o temprano, como si al aprender a hablar español hubiese decidido que esa conjunción era innecesaria, o como si supiera que en la vida todo incidente y todo acto y todo gesto sucede demasiado tarde para alguien y también demasiado temprano para alguien más, o como si el pasado y el futuro para él existiesen no separados, no en lados opuestos de la línea del tiempo y de otra palabra, sino unidos en un mismo y cálido aliento»

Por Eduardo Halfon
Yo estaba de pie al lado de mi padre, ante el hoyo abierto en la tierra en cuyo fondo reposaba el ataúd de mi abuelo. Había un pequeño y frágil toldo de nailon negro encima del hoyo, tipo carpa, que se hamaqueaba con cada golpe de viento, y que parecía a punto de derrumbarse por el peso del agua estancada en la parte superior…